Ya estoy aquí y… ¿ahora?

Posted on 16 marzo, 2011 por

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La siguiente nota quiero dedicarla a: Eduardo Reynoso excelente hermano y gran maestro, bro, gracias por tanta ayuda se te quiere.

Los sentimientos son todos, disfrutas cada uno, el cómo se apoderan de ti y estos son momentáneos o bien duran días o hasta semanas. Después de irte adaptando al nuevo horario, modo de trabajar de profesores y alumnos, el acostumbrarte a ya no ver a esas caras tan peculiares que te robaban una risa, o un suspiro. Ahora conoces gente nueva y aun así ya lo disfrutas, caminas seguro, sonríes a quien te mira y en más de una ocasión giñas el ojo, respiras, inhalas y exhalas esta es tu nueva vida la aceptas con gozo y continuas. ¿Es lo que esperabas?

La convivencia con tus amigas y los pequeños malos entendidos te orilla a razonar, analizar si eres tú o ella (el), ya que en casa tú ordenas y si hasta nuestros padres lo aceptan encontramos la forma de cómo salirnos con la nuestra, y tener desorden en nuestro cuarto, sentir hambre y abrir el refrigerador y tomar lo que más gustes, no preocuparte por qué comer mañana y menos si te alcanza para eso, solo estas.

Para los 20 años crees conocerte a la perfección, nada ni nadie te podrá cambiar, tus ideales son sólidos y ni hablar de tu carácter. Un intercambio solo reforzara tu ser… ¡si cómo no!…  pues bien es aquí donde realmente te conoces posiblemente tu mejor amigo tenía una idea sobre ti, pero solo era una idea, pues te enfrentas a un mundo totalmente diferente, el cual crees que será fácil por el simple hecho de hablar el mismo idioma, primer error, en efecto se habla en mismo idioma pero los significados tienden a cambiar sin tomar en cuenta que hablan a una velocidad diferente a la tuya, el hecho que tu tutor te deposite una mensualidad crees que estará resulto todo y al caminar por las tiendas departamentales a tu mente viene un… ¿Por qué no? Y compras. El primer mes es donde más extrañaras tu país y no solo porque ahí viven tus familiares, amigos y seres queridos sino porque ahí está tu único amor… comodidad. Pues como ya lo mencione con anterioridad tienes todo al alcance de tu mano.

Empiezas a cuestionarte sobre tus decisiones, hechos, carácter, sentimientos promesas en fin todo, llegas al punto de no conocerte, tus metas y sueños siguen y no solo eso sino que aumentan lo cual está bien, pero involucras sentimientos con personas que no conoces, te das cuenta que la persona que duerme a tu lado ya no es tu amigo ya es tu hermano, que las personas que vez en tu comedor que no comparten el mismo idioma se encuentra la forma de comunicar a hasta ellos ya son tu familia, los conoces y ellos a ti y no, no es costumbre verlos es una nueva unión que se asemeja a una familia, papá y mamá no son hermanos carnales tampoco, no existe jerarquización, todos son igual, bailan cuando quieren y lloran cuando lo desean, comparten experiencias, vivencias y ofrecen más de un consejo. Lo que pensabas que te costaría trabajo (Compras, limpieza, ahorrar, compartir, expresarte, ser tú, etc.) es lo que más disfrutas

Un mes, un mes es el que hemos recorrido y aun nos estamos conociendo a nosotros mismos y a nuestros compañeros de casa, es poco el tiempo pero podemos concluir hasta el momento que esta experiencia es la mejor, que se extraña a la familia pero…  ¿la posibilidad de quedarte sigue siendo una opción?

 

 

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