Báthory, la mujer vampiro

Posted on 11 marzo, 2011 por

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Una de las últimas ocasiones en las que el cine nos ha mostrado quién fue, como vivió y cómo asesinó la condesa Erzsébet Báthory fue en 2008. El siguiente tráiler muestra, a grandes rasgos, lo que os podéis encontrar en Báthory, la condesa de la sangre, película protagonizada por Anna Freil.

Nacida en Hungría, en 1561, época de constantes batallas entre turcos y austríacos, la condesa Erzsébet Báthory, pertenecía a una poderosa familia protestante. Entre sus más allegados, príncipes de Transilvania, palatinos de Hungría y un rey de Polonia. Por su condición aristócrata siempre tuvo lo que quiso, incluso cuando supuestamente empezó a bañarse en sangre de jóvenes doncellas vírgenes para tratar de vencer el paso del tiempo. Fanática de la brujería y conocida como la Condesa Sangrienta, durante años secuestró, torturó y asesinó a más de seiscientas chicas. Una vez descubierta, fue condenada a pasar el resto de su vida emparedada en una de las torres de su castillo, pero tan solo sobrevivió cuatro años.

Personaje único en su género, fue injustamente tratado ya que, contrariamente a lo que cuentan las leyendas populares, se dice que, por ser mujer, pudo caer en manos de conspiraciones de poder y riqueza por parte de sus enemigos. Cierta o falsa, su historia ha sido llevada a la literatura y al cine en numerosas ocasiones. Todo parece indicar que Sheridan Le Fanu se basó en ella para escribir su famosa novela Carmilla, fantástica descripción del vampirismo femenino. En la gran pantalla, la personificaron en Cuentos inmorales, protagonizada por Paloma Picasso en 1974 y Báthory, escrita y dirigida por Brian Topping en el año 2000. En España también se ha abordado su figura en Ceremonia Sangrienta de Jorge Grau y protagonizada por Lucía Bosé en 1973 y El retorno de Walpurgis, de Carlos Aured, con María Silva, entre otras.

Pero lo que nos interesa en este artículo son, sobre todo, las dos últimas ocasiones en que la vida de esta polémica mujer ha sido llevada al terreno cinematográfico. La primera a destacar es Báthory, la condesa de la sangre, rodada entre Eslovaquia, República Checa, Hungría y Reino Unido y protagonizada por Anna Freil. En esta ocasión, la cinta está basada en la leyenda que rodea la vida de la Condesa, conocida como la mayor asesina de la historia de la humanidad, pero con un punto de vista un tanto distinto: su director, Juraj Jakubisko la presenta como una mujer contemporánea que cayó víctima de las aspiraciones de poder y riqueza de algunos hombres de su época. Se trata de una interesante revisión del mito, muy bien ambientada, tan solo estrenada en la República Checa en 2008, pero que ya se encuentra en el mercado de DVD.

Un año más tarde, se estrenaría en Alemania The Countess, filme escrito, dirigido y protagonizado por la aclamada actriz y cantante Julie Delpy. En esta ocasión, la premisa inicial es el romance entre la noble húngara y el joven Istvan (Daniel Brühl) hasta que el padre de éste (William Hurt) les obliga a separarse. Tras la ruptura, la condesa empieza a preocuparse por el paso de los años y, por casualidad, encuentra la solución: bañarse en sangre de jóvenes vírgenes. El claim de la película resume el argumento perfectamente: “Lo sacrificó todo por amor… y sacrificó a otros por belleza”. Ninguna de las dos películas es de terror pero destacan por la oscuridad, el sadismo y la violencia de algunas escenas. La actriz francesa tuvo muchos problemas para conseguir distribuidora y, finalmente, solo se estrenó en los cines alemanes. Compitió en el Festival de Sitges en 2009 y también se puede conseguir en DVD a través de Amazon.

Por último, me gustaría comentar, brevemente, otra película reciente, de 2007, que nada tiene que ver con las dos anteriores: Metamorphosis, dirigida por Jenö Hódi y protagonizada por Christopher Lambert, cuenta la historia de tres jóvenes americanos que viajan a Europa para recopilar información acerca de la leyenda de Erzsébet Báthory y, así, escribir un libro. El director quiso recorrer distintas épocas en la trama, empezando con la aristócrata en su prisión y dando un salto a otra dimensión: el purgatorio. No he tenido la oportunidad de verla pero las críticas no son demasiado alentadoras. Rodada entre Alemania, Reino Unido y Canadá, se trata de un filme de bajo presupuesto, casi de serie B, pero que ahonda un poco más en la figura de la condesa sangrienta.

Antes de terminar, citar las fuentes consultadas para redactar este artículo:

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